Antes
de nacer ya formamos parte del agua y ella es la porción más grande que compone
nuestro cuerpo, entre un 70 a un 80 % somos agua. Configura, nutre y hace
funcionar todos nuestros sistemas biológicos. Es el alimento líquido más
importante para nosotros, mucho más que el sólido, podemos pasar días sin
comer, pero no podemos pasar cierto número de horas si beber.
Según las necesidades para restablecer
la salud, la hidroterapia, rama de la hidrología que estudia la aplicación del
agua sobre el cuerpo humano, concibió la forma de tomar el agua para las
distintas dolencias, apareciendo los diferentes tratamientos terapéuticos. Siendo
los principales:
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Baños
de mar y de río: llamados talasoterapia cuando son de mar,
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Bañosde asiento, de tronco, chorros, envolturas, etc.
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Bañosde vapor y sauna
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Balneoterapia
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Terapias
con agua fría y caliente ingeridas.
El agua ocupa un lugar principal en la
belleza, la realza dándole luminosidad, frescura natural, en definitiva energía
vital, porque impulsa nuestras ganas de vivir.
Cada vez que puedas toma un baño en la
playa o prueba en casa sumergiéndote en la bañera con sales e hierbas aromáticas y unas velas, es una
delicia para el cuerpo y los sentidos estar contigo en el agua disfrutando de la belleza que aporta el agua.
[1] Nota: Texto
extraído del libro “Curso básico de Salud Integral Naturista” escrito por M. Álvarez
Mudarra.
